Las orejeras para perros ayudan a bajar el volumen de los ruidos fuertes y son una forma muy práctica de cuidar sus oídos. Aquí te explicamos cuándo vale la pena usarlas y cómo elegir unas buenas.

Por qué el ruido afecta más a los perros
La AKC, citando al Manual Veterinario Merck, indica que el oído de un perro es en promedio unas cuatro veces más fuerte que el nuestro. También explica que los perros son más vulnerables que las personas al dolor, al daño y a la ansiedad por sonidos muy intensos. Según un estudio de la Universidad del Norte de Colorado citado en el mismo artículo, un perro puede empezar a sentir molestia alrededor de los 90 decibeles.
Cuándo sí pueden ayudar
La AKC aclara que no hacen falta en el día a día. Pueden servir cuando el ruido es intenso, prolongado o impredecible:
- Ruidos fuertes y cortos, como los fuegos artificiales de cerca. Según la AKC, pueden dañar la audición, y unas orejeras bien ajustadas ofrecen la protección que necesitan.
- Ruido constante, como el tráfico de la ciudad, los viajes en auto o transporte público, o un lugar con mucho ladrido.
- Peluditos sensibles al ruido, que se asustan con tormentas, aspiradoras o alarmas. Aquí las orejeras los calman, pero se recomienda combinarlas con entrenamiento de conducta.
- Peluquería canina: un estudio citado por la AKC sugiere que horas de ruido de secadores industriales podrían afectar la audición de perros y de quienes los trabajan.
Qué debes saber antes de elegirlas
- No son necesarias para el uso diario.
- No son una solución para la pérdida de audición.
- Reducen el ruido, no lo eliminan. Tu peludito igual oye el ruido, pero mucho más suave.
- Algunos peluditos nunca llegan a tolerarlas. Si es el caso del tuyo, no insistas y consulta con tu veterinario.
Cómo elegir unas buenas orejeras
- Comodidad y ajuste. Unas orejeras incómodas no sirven. Deben quedar firmes sin apretar. Si se mueven con facilidad o tu peludito se ve incómodo, no reducen bien el ruido.
- La talla correcta. Las cabezas de los peluditos son muy distintas. Mide con cuidado y sigue las indicaciones del fabricante.
- Reducción de ruido declarada. Revisa cuánto dice el fabricante que reduce y que ese dato venga de un ensayo.
- Que no bloqueen todo el sonido. Según la AKC, tapar todo el ruido puede ser peligroso para tu peludito.
- Materiales ligeros y resistentes, como el plástico ABS, porque los peluditos sacuden la cabeza y olfatean el suelo. Los peluditos pequeños necesitan modelos livianos.
Así son las orejeras de Orejitas Felices
Son de ABS por fuera (un material resistente pero ligero), tienen espuma aislante del sonido y almohadillas protectoras por dentro, pesan menos de 180 gramos e incluyen protector de mentón. Vienen en tres tallas (S, M y L). En el ensayo técnico lograron una reducción de casi 30 decibeles (SNR 29,7 dB). Con ellas, los ruidos fuertes son bastante más tolerables.
Lo que dicen quienes ya las usan
“Dudábamos que le fueran a funcionar a Nano, pero desde que las tiene ya no lo vemos sufrir por los cohetes ni los sonidos fuertes. No sale de casa sin ellas.” — Mamá de Nano
“Llegaron a tiempo y, con muchos cohetes sonando, mi gordo estaba dormido como un tronco. ¡La mejor compra de la vida!” — Cynthia
Elige la talla de tu peludito y dale unas orejeras súper cómodas y livianas.
Quiero mis protectores auditivos de Orejitas Felices
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Para seguir leyendo
Si ya decidiste usarlas, el siguiente artículo te cuenta cómo acostumbrar a tu peludito paso a paso: [Cómo acostumbrar a tu perro a las orejeras] (enlace al artículo 3).
Fuente: AKC: Do Dogs Need Ear Muffs? When They Help and How to Choose Them.